Archivos Mensuales: enero 2020

Silencio

Estándar

Silencio

Una sencilla palabra a veces difícil de practicar, otras un espacio para inventar.

Silencio no se oye nada, pero dice todo.

Silencio no siempre significa olvido.

Silencio, escucho tu latido y todo tiene sentido.

Silencio: un espacio interpretativo para sentirte vivo o querer morirte de un tiro; un castigo sin testigo; un regalo para el alma; un tiempo que el corazón ocupa para organizar sus sentidos.

Silencio por un lado genera angustia, por otro a la paz invita.

Silencio: un reencuentro contigo, conmigo, un elemento esencial para construir un nosotros.

Para aprender a estar con uno mismo nada mejor que el silencio.

Es vital para atender tu intuición y animarte a seguirla; para recargar el motor y continuar viviendo con amor.

Silencio: un campo fértil para sembrar tus más grandes sueños; una zona de respecto que el ser humano necesita para amarse por completo.

Silencio: no siempre me gusta, pero tus razones respeto.

Silencio: el arte de aprender a escuchar, sin juzgar.

Silencio mi compañero ideal cuando camino y escribo.

Silencio, me siento y conecto, te pienso y te siento, así sin ruido, juntos tu latido y el mío se hacen compañía en silencio.

Levántate el castigo

Estándar

Levántate el castigo

Cuando nos equivocamos, cuando cometemos algún error grande, creemos que el mundo entero nos señalará y nos juzgará, sin embargo muchas veces (la mayoría de ellas, me atrevería a decir) ocurre todo lo contrario.

Las personas que están cerca, lo entienden, nos apoyan y muchas veces incluso se olvidan de lo sucedido. Sin embargo hay alguien que parece no olvidarlo…

¿Quién se convierte entonces en nuestro más grande juez? ¿Dios? ¡No! Él también nos ha perdonado. Somos nosotros mismos los que nos juzgamos y nos hacemos daño por un error ocurrido en el pasado.

Por si fuera poco, consciente o inconscientemente, además de jueces nos convertimos en nuestros verdugos imponiéndonos fuertes castigos, que nos lastiman, no nos dejan ser felices y que, por si fuera poco, nos anclan al pasado, impidiéndonos avanzar.

Es increíble cómo podemos ser compasivos y empáticos con otras personas, pero incapaces de serlo con nosotros mismos.

¿Qué ganamos con eso? ¡Nada! Solo lastimarnos. ¿Qué sucedería si hacemos las paces con nosotros mismos y nos levantamos el castigo? ¡Mucho! Recordaríamos que la vida es bella, que lo que pasó, ya es historia. Entonces podríamos disfrutar de lo que cada día tiene para nosotros, estaríamos abiertos a nuevas experiencias, a recibir las bendiciones y milagros que hay esperando por nosotros. Se lee fácil y lo es.

Solo requieres tomar la decisión y levantarte el castigo que tú mismo te has puesto. ¿Qué esperas? Yo creería que ya pagaste lo suficiente (si es que algo había que pagar), llegó el momento de abrir tus alas, volar y gozar el viaje.

Ya me contarás cómo se siente.

¡Hasta la próxima!

El 2020 y tus propósitos

Estándar

El 2020 y tus propsitos

En un abrir y cerrar de ojos han pasado 3 meses desde mi última publicación, pero aquí estoy de nuevo para compartir contigo un poquito de eso que llamamos la vida.

Estamos estrenando año, el 2020 ya está aquí.  Renovados, comenzando la década con una gran sonrisa y no sé cuántos propósitos y sueños por realizar.

Y es justo en relación al tema de los propósitos que llega la primera gran lección y/o recordatorio: #UnaCosaALaVez No pretendas hacer TODO a partir del lunes, porque créeme que te volverás loco y abortarás la misión a la primera de cambios. Es mejor ir poco a poco.

Tienes 353 días por delante, así que hoy puedes iniciar escribiendo, mañana regresas a la zumba, al día siguiente con otro. Poco a poco irás entrando en una rutina que te permita disfrutar del viaje. No trates de llenar tu día con mil actividades, haciéndolas por hacerla. Tómate tu tiempo y goza haciendo “eso” que declaraste que quieres lograr. Recuerda siempre el porqué es importante para ti, de esa manera el ánimo no decaerá e irás tomando el ritmo. Al menos a mí así ha funcionado.

¡Ah! Y también ten presente que si el camino elegido no te está llevando a tu objetivo, se vale cambiar de ruta. El chiste es hacer el trayecto entretenido, versátil, inspirador.

Hasta aquí por ahora. Te dejo una lluvia de buenos deseos y nos leemos el próximo lunes. ¡Feliz y amoroso 2❤️2❤️!